

Hoy nos toca almorzar en el bar
"La Solana", en el grao de Moncofa.
Como podeis ver he elegido "manitas de cerdo", estaban fabulosas, un poco picantes y se deshacian al cogerlas, y el caldo espeso, sin comenetario.

La tertulia como todos los fines de semana con los amigos, entretenida y con todo lo sucedido en esta semana teníamos tema para rato.
Para terminar el almuerzo que mejor que un buen carajillo.
Se lo pedimos a Milena y con su habitual toque, nos sirvió esta tonificante bebida del pueblo, que muchos lo toman (de vez en cuando) y pocos lo dicen.
Estaba bailarin, con sus tres pisos característicos, con un buen sabor, ni suave ni tampoco cargado.
Ideal para aquellos que lo prefieren en su punto.